Baby Sh*tter
Una corta remembranza sobre el fin de semana pasado:
El sábado, luego de salir milagrosamente temprano de la chamba, fuime a encontrar con Mele en casa de mi hermana mayor y madre de mis sobrinos… bueno, la cuestión es que por motivo de viaje nos solicitó que cuidásemos a nuestros sobrinos menores Alejandro y Leonardo alias ninis, chinquininis, Ale y Leo, entre otros . La verdad tenía un buen recuerdo de haberlos cuidado, cuando fueron de visita a mi casa en Navidad, pero ahora.. NEVERMORE….
No por los lloros, majadería o nada por el estilo.. Es que eson sumamente inquietos… y en las tardecitas con el calor agobiante daba muchas ganas de sestear, pero no se podía quitarles un ojo de encima, porque inmediatamente ya entraban a la cuchina, o subían al 2° mortífero piso de su casa, o se sacaban la chochoca entre ellos por un juguete compartido, o se comían la tierra del patio.. urg.. Y me generaron el peor trauma de mi vida, o mejor dicho los tres peores, por obra y gracia de Alecuchín: uno cuando el tremendo se enrroscó la cuerdita de una cortina corrediza en el cuello, el otro cuando se subió con su hermano (no sé como diantres) a una despensa de la cocina, al lado del microondas, y sacaron toda la cubiertería... lo peor es que Ale se resintió mucho porque por el susto que me llevé le resondré muy feo. Y el tercero, el que va a quedar para siempre en mis pesadillas, fue cuando el muy... se dio un volantín en el sofá de la sala, pero cayó mal y se dobló el cuello (literalmente). Tenerlo en mis brazos, esperando que estuviera bien y reaccionara.. ha sido lo peor que he sentido en mi vida.